Cómo combatir el exceso de sudoración

Sudar es normal, sobre todo en verano o cuando se realiza ejercicio de forma intensa. Sin embargo, hay personas que generan un sudor excesivo y al mínimo movimiento se quedan empapados. Esta patología recibe el nombre de hiperhidrosis y, aunque puede afectar a la autoestima y al día a día, existen ciertos hábitos que pueden prevenirla.

La sudoración es un proceso fisiológico natural y necesario, es el mecanismo que utiliza el cuerpo para enfriarse. El sistema nervioso activa las glándulas sudoríparas cuando la temperatura corporal aumenta. Las personas suelen sudar cuando las temperaturas son muy elevadas o cuando realizan ejercicio físico de intensidad. También hay quien suda como reacción a determinadas situaciones: nerviosismo, vergüenza o estrés.

Cuando se suda, las glándulas sudoríparas liberan líquido para poder regular la temperatura corporal. Las mujeres tienen más glándulas sudoríparas que los hombres, pero generalmente sudan menos. Eso se debe a que los hombres tienen más activas estas glándulas.

¿Cuándo hay un exceso de sudoración?

La hiperhidrosis suele ser una enfermedad incómoda que empieza a manifestarse en la infancia y en la adolescencia. Se trata de un exceso de sudoración que hace que las personas que la padecen suden en cantidades mucho mayores de las necesarias para controlar su temperatura corporal.

Las personas con hiperhidrosis parecen tener glándulas sudoríparas hiperactivas. Cuando la sudoración excesiva afecta las manos, los pies y las axilas, se llama hiperhidrosis focal o localizada. Si esta sudoración en exceso afecta a todo el cuerpo, se trata de una hiperhidrosis generalizada.

 

¿Cuál es su causa?

Actualmente, se desconoce el origen de esta enfermedad. De todas maneras, se cree que podría existir un componente genético, ya que dos tercios de las personas que padecen sudoración excesiva tienen un familiar con hiperhidrosis, sobre todo en los casos de hiperhidrosis focal.

A este factor hay que añadirle componentes emocionales, como el estrés, la ansiedad o el miedo, que incrementan la actividad de las glándulas sudoríparas.

En algunas ocasiones la hiperhidrosis es secundaria de una enfermedad:

  • Hipertiroidismo
  • Trastornos de control de glucosa
  • Hipertiroidismo
  • Tuberculosis
  • Abuso de medicamentos u otras sustancias
  • Abstinencia de opioides
  • Infecciones

También puedo ser un síntoma de la menopausia

La sudoración excesiva tiene un gran impacto en la autoestima y la seguridad en sí mismo del paciente. En muchas ocasiones, las personas que sudan en exceso acaban eludiendo la participación en actividades sociales.

Es por ello que la hiperhidrosis influye directamente en la calidad de vida de las personas, ya que llega incluso a condicionar la elección del trabajo o de la ropa de quienes la padecen.

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Consejos para minimizar el exceso de sudor

Padecer de hiperhidrosis puede suponen una alteración importante en la vida de la persona afectada. Por ello, se recomienda cambiar ciertos hábitos y seguir estos consejos:

  • Cuando hace mucho calor, se aconseja beber agua templada, porque así se ayuda al cuerpo a regular la temperatura y sudar menos.
  • Evitar las comidas picantes y el café. Estos alimentos producen lo que se conoce como sudoración gustativa, es decir, un sudor en la frente y alrededor de la boca que aparece tras ingerirlos.
  • No usar desodorantes con aroma si el sudor huele. La mezcla de olores puede ser más desagradable que el olor de la persona con hiperhidrosis.
  • Utilizar desodorantes transparentes siempre después del lavado y secado de la piel.
  • Es importante bañarse regularmente para mantener la cantidad de bacterias en la piel controladas.
  • Tras el baño, hay que secar bien, especialmente, entre los dedos de los pies y bajo los brazos.
  • Escoger ropa fresca y holgada. Es recomendable utilizar ropa de algodón y que no sea muy ceñida. Así, se permite la transpiración de los poros.
  • Al realizar ejercicio y/o deporte, usar ropa con telas diseñadas para absorber la humedad de la piel.
  • Si la sudoración afecta a los pies, es aconsejable cambiarse con frecuencia los calcetines y cerciorarse de secarse los pies.

¿Existen tratamientos?
En la mayoría de pacientes, se recurre a una perspectiva multidisciplinar que se basa en la combinación de tratamientos que controlen la sudoración excesiva. En cada paciente hay que valorar cuál es l´opción más adecuada:

– Soluciones antitranspirantes con cloruro de aluminio

– Medicación oral

– Inyección de botox (toxina botulínica) para bloquear temporalmente los nervios que estimulan la sudoración, en hiperhidrosis localizada

– Tratamiento con microondas que destruyen glándulas sudoríparas

– Extirpación de glándulas sudoríparas axilares

– Cirugía del nervio (simpatectomía): operación en la que se seccionan las ramas nerviosas responsables de la sobreproducción de sudor en las manos.