Cuidar nuestro oído, evitando situaciones que puedan dañarlo, así como mantener una higiene adecuada, es fundamental para evitar infecciones, lesiones y pérdidas de audición.

Y es que exponerse a ambientes ruidosos, los baños prolongados, la edad, usar aparatos musicales a un volumen desorbitado o una higiene indebida pueden causar trastornos auditivos de diferente índole, los más habituales de los cuales son la pérdida de audición (sordera), las infecciones, el vértigo o los acúfenos.

Resulta esencial prevenir y detectar a tiempo esos problemas para mitigarlos y evitar daños mayores en el futuro. Por ello, se recomienda acudir al médico al notar el primer síntoma de que algo no anda bien en nuestro oído.

 

Diferentes trastornos

Existen una gran variedad de problemas que pueden conducir a dificultades en nuestra audición. Es importante conocerlos, ya que, como hemos comentado, un diagnóstico precoz es la mejor solución para evitar que el problema se vuelva mayor.

  • Cerumen: Es el trastorno más leve y uno de los más habituales. Se da cuando hay un exceso de cera acumulada en el conducto auditivo externo, que actúa como un tapón que bloquea la recepción del sonido. Existen diferentes tratamientos para retirar el cerumen, aunque el más habitual es la aplicación de gotas.
  • Otitis: Las infecciones del oído están provocadas por gérmenes que se introducen en el interior del conducto auditivo. Suelen generar dolor, supuración y pérdida temporal de audición. La otitis es el caso más habitual y, aunque puede surgir todo el año, tiene especial relevancia en verano, ya que suele estar relacionada con las infecciones provocadas por los baños prolongados en playas y piscinas.
  • Vértigo: Provoca sensación de inestabilidad (el afectado nota que todo gira a su alrededor o que él gira alrededor de las cosas) y, frecuentemente, aparece acompañado de zumbidos y pérdida de audición. Una de las causas del vértigo es adoptar una mala postura en el trabajo, por lo que es esencial aprender a sentarnos correctamente, andar rectos y no forzar la espalda. Se recomienda a las personas que padecen vértigo que practiquen ejercicios de estiramiento, de relajación y de gimnasia postural.
  • Tinnitus o acúfenos: Es un fenómeno que consiste en notar golpes, zumbidos, ronroneos o pitidos en el oído. Si las molestias persisten durante largos períodos, deberemos acudir al especialista.
  • Pérdidas de audición: Igual que pasa con la vista, con la edad vamos perdiendo audición. Los primeros síntomas son una leve sordera que impide oír sonidos agudos en entornos ruidosos, la necesidad de hablar más alto, poner el televisor o la radio a más volumen, no oír el teléfono o el timbre, presentar dificultades para seguir una conversación… Esta pérdida suele ser provocada por la edad, aunque otros factores desencadenantes de la sordera pueden ser la exposición a un ruido continuo, las alteraciones físicas (el daño en el tímpano) o padecer enfermedades como la diabetes o el hipertiroidismo.

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La pérdida de audición puede diagnosticarse médicamente mediante una audiometría, una prueba muy sencilla que consiste en evaluar el umbral de audición de una persona mostrándole sonidos de frecuencias diferentes. Con la audiometría se explora la vía aérea (presentando el sonido a través de unos auriculares) y la vía ósea (el sonido se transmite mediante un vibrador que se coloca detrás de la oreja).

 

Medidas preventivas

¿Qué podemos hacer para ganar en salud y promover prácticas que ayuden a nuestro sistema auditivo?

  • Realizar una correcta higiene. Limpiar también los auriculares de los aparatos musicales que usemos habitualmente.
  • No exponerse a sonidos superiores a 80 decibelios durante largos períodos de tiempo.
  • Evitar que el agua entre en el oído usando tapones protectores.
  • No automedicarse ni usar fármacos no prescritos por un médico.
  • Evitar cualquier tipo de manipulación del conducto del oído con bastoncillos u otros objetos.
  • Usar auriculares protectores si desempeñamos tareas o deportes en entornos extremadamente ruidosos.
  • Comprobar nuestra audición de forma periódica con distintas revisiones médicas
  • Acudir al especialista al notar molestias o al aparecer el primer síntoma.

 

Audífonos del siglo XXI

Los avances tecnológicos han permitido que los audífonos que hay en el mercado sean cada vez más sofisticados, eficientes, pequeños y prácticos. Los audífonos mantienen activos los estímulos auditivos y mejoran la calidad de vida de las personas que los usan, que pueden oír de nuevo los sonidos del día a día. Además, se adaptan a la perfección a todas las pérdidas auditivas, sean leves o severas, con diseños cómodos y vanguardistas. Si crees que tienes problemas auditivos, no esperes a que se agraven: pide cita con el médico o con un especialista.