Por Pepa Divosi

Equipo de Psicología Dependentia

 

Tener un estilo de vida saludable, es fundamental para cuidar nuestro cerebro y ayudar en el rendimiento de nuestras capacidades cognitivas en general y de nuestra memoria en particular. Si quieres fortalecer y mejorar tu memoria te recomendamos seguir las siguientes pautas:

  1. Reduce el estrés

El estrés tiene efectos negativos en nuestra memoria episódica, altera el funcionamiento del hipocampo, provocando que la memoria sea débil y fragmentada, puede afectar a la corteza prefrontal disminuyendo el rendimiento de los procesos de registro de la información y entre otros problemas, si se convierte en crónico, puede producir un grave deterioro de nuestra memoria. Por estos motivos, es importante que detectes cuáles son tus estresores y aprendas a neutralizarlos. Los ejercicios de relajación y la práctica de meditación te pueden son de utilidad para controlar el estrés.

  1. Duerme bien

No descansar lo suficiente o tener un sueño de mala calidad tiene consecuencias desastrosas, tanto para nuestra atención como para nuestra memoria, dificultando nuestra capacidad para comprender, analizar, planificar y tomar decisiones.

  1. Practica actividad física

Practicar ejercicio físico regularmente, mejora los sistemas de memoria, además, según una investigación sueca en la que participaron un millón de personas, sus beneficios son acumulativos. Así, los participantes que practicaron deporte regularmente cuando era jóvenes, mostraron mejores capacidades cognitivas pasados cincuenta años.

  1. Aliméntate de manera saludable

No desayunar por la mañana repercute en los procesos de recuperación de la información ya que bajan los niveles de azúcar en sangre y, si tu desayuno es excesivo y sigues una dieta rica en grasas, tu cerebro trabajará con mayor lentitud. Una investigación de la Universidad de California, en la que participaron 1300 personas, concluyó que aquellas que tenían una mala alimentación y un estilo de vida sedentario, presentaban una mayor pérdida del volumen cerebral, en especial en el hipocampo, que se relaciona directamente con la memoria.