La acupuntura es una tipo de medicina alternativa que incluye varios métodos, el más conocido de los cuales es el que consiste en aplicar agujas muy finas en diferentes partes del cuerpo. Aunque todavía no existe una evidencia científica firme, se considera que este conjunto de técnicas pueden aportar beneficios para diversas enfermedades y trastornos, como algunas formas de dolor.

La acupuntura forma parte de la tradición medicinal china, donde se desarrolló alrededor del año 100 aC. Vinculada a creencias relacionadas con las energías de nuestro cuerpo y la búsqueda de su equilibrio, en los siglos posteriores se fue desarrollando y extendiéndose por otros países asiáticos hasta llegar a Europa, vía Francia, y el resto de países occidentales. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció en 1979 la eficacia y la seguridad de la acupuntura y determinó que es útil para al menos 49 enfermedades y trastornos. Entre éstas, se encuentran:

  • Dolores lumbares crónicos.
  • Cólicos.
  • Dolores de cabeza y migrañas.
  • Náuseas y vómitos.
  • Contracturas en el cuello.
  • Dolor en la rodilla.
  • Reacciones adversas de la quimioterapia y la radioterapia.
  • Ansiedad y depresión.

Sin embargo, en muchos países, como España, la práctica de la acupuntura está fuertemente regulada y tiene algunas limitaciones. Lo que sí es fundamental es que la técnica sea realizada por un profesional cualificado, para aprovechar todos los beneficios que pueda conllevar y evitar consecuencias no deseadas.

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Varias técnicas

La acupuntura con agujas es el procedimiento que más se utiliza actualmente. Consiste en insertar unas agujas muy finas -de entre un cuarto y medio milímetro de diámetro- en diferentes puntos del cuerpo en función del trastorno o enfermedad sobre el que se quiere actuar. En la tradición china, también se seleccionan los puntos donde clavar las agujas con el objetivo de restaurar el equilibrio de la energía interior.

Pero la acupuntura también otros procedimientos:

  • Con ventosas. Se aplican recipientes que hacen ventosa en la piel del paciente, haciendo el vacío. Esto atrae la sangre y la energía a estas partes del cuerpo. Las ventosas pueden ser de vidrio, de madera o de cerámica.
  • Electroacupuntura. A través de descargas eléctricas de baja intensidad, se imita la colocación de las agujas tradicionales. Con este método se busca producir una estimulación en el sistema nervioso
  • Con puntos de calor. Se utilizan conos encendidos con hojas secas de artemisa en polvo, que se colocan en los puntos meridianos del cuerpo. Sus propiedades curativas actúan al penetrar a través de la piel.
  • Con láser. Consiste en aplicar puntos de calor con un aparato de láser en lugares determinados de la oreja. Se suele utilizar para corregir el tabaquismo o problemas cardiovasculares o de hipertensión.

Hay que tener en cuenta que después de cada sesión, se puede producir cierta somnolencia y las partes manipuladas por el especialista pueden estar doloridas algunos días.